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Castaño: Mujeres y trabajo

Bien, dado que Nettizen no acaba de decirme nada sobre la reseña, pues la cuelgo aquí para ver si ahora si pone algún comentario, si no, para que Doubty los haga y si no, pues para que las masas lurkeras (ojo con la palabra que no aparece en el nuevo diccionario panhispánico), se animen a decir algo.

El libro Las mujeres y las tecnologías de información. Internet y la trama de la vida, de Cecilia Castaño, editado por Alianza Editorial dentro de la colección “La Sociedad Red”, nos presenta, tomando los vectores de la tecnología, por un lado, y la preocupación por la situación de las mujeres, por el otro, un panorama tan amplio como detallado del mercado laboral y la intersección de los dos factores mencionados.

Desde una base sustentada en los estudios de género, el texto comienza con una breve revisión teórico-histórica del papel de las mujeres, casi siempre con menor protagonismo que el de los hombres, en el desarrollo y estudio de las tecnologías, así como en el quehacer científico en general. Basándose en un rápido recuento de las principales corrientes feministas y de sus posturas en torno a la relación entre las mujeres y las tecnologías de información, Castaño apunta:

El desarrollo de la sociedad de la información requiere un equilibrio adecuado entre la acumulación de nuevos conocimientos, la inversión en equipos e infraestructuras, y los cambios organizativos compatibles con las condiciones sociales. En este contexto, el papel de las mujeres es espacialmente importante, ya que su relación con las tecnologías es una relación diferente de la de los hombres (p. 18).

Este análisis contempla desde paradigmas “clásicos”, como el feminismo liberal, el socialista, el crítico y el postcolonial, hasta paradigmas contemporáneos que centran su trabajo en el estudio de las mujeres y el ciberespacio y que incluirían posturas como el feminismo posmoderno de Turkle, la teoría cyborg de Haraway y el ciberfeminismo de Plant. Este análisis es de carácter descriptivo y, aunque no toma partido, apunta las críticas y fortalezas que las mismas feministas han hecho de las corrientes que la autora cita.

La segunda parte del texto aborda el problema de la falta de estadísticas adecuadas para conocer la situación de las mujeres en la llamada brecha digital (con especial énfasis en la de género). Nuevamente Castaño apunta:

Para avanzar en la eliminación de la discriminación y las desigualdades de género es necesario conocer la magnitud de las diferencias. Para ello es imprescindible que los indicadores, encuestas, estadísticas y otras fuentes de información económica y social acerca de las tecnologías se elaboren teniendo en cuenta la variable género (p. 61)

Y continua señalando: “No es ésta una cuestión banal. La perspectiva de género en el análisis de las tecnologías y la sociedad de la información es imprescindible” (p.66) porque “la ausencia o insuficiencia de las estadísticas contribuye a que se ignore el problema de la discriminación  para con las mujeres en estos y otros ámbitos” (p.66), ya que “las tecnologías no pueden considerarse algo exclusivamente técnico o económico, sino que es necesario relacionar las nuevas tecnologías con el desarrollo personal y humano” (p. 67) y, de esta forma, “la elaboración de indicadores de género contribuye a la detección de problemas sociales importantes” (p. 67).

Así, Castaño presenta diversas tablas, con estadísticas desagregadas por sexo, reunidas de diversas fuentes, para presentar un panorama muy completo sobre las mujeres y su inserción en el trabajo en la sociedad de la información, destinando un capítulo a ahondar en el análisis de los países donde la situación de las mujeres es peor.

El siguiente capítulo nos habla de las dificultades que tienen las mujeres de “acceder a empleos en los sectores de tecnología avanzada y nueva economía” (p. 215), ya que, apunta la autora:  

“La división digital no sólo está relacionada con el acceso y la frecuencia de uso, sino con las diferencias en el conocimiento, en la capacidad de educación y aprendizaje, en el acceso a los estudios y los empleos relacionados con estas tecnologías, en la organización y las condiciones de trabajo”. (p. 89-90).

Las nuevas características del entorno laboral, inserto en procesos de globalización, liberalización, deslocalización y basado en producción, promoción, generación y procesamiento de la información, plantean nuevos retos para las mujeres, y Castaño da cuenta de ello mostrando que la incorporación de las mujeres al escenario laboral dentro de la sociedad de la información tiene algunos elementos positivos y otros negativos. Y aunque pareciera ser que estas nuevas características del empleo en la sociedad de la información podrían contribuir a la incorporación de las mujeres al trabajo, tanto en cantidad como en calidad, ésta no se encuentra exenta de problemas y complejidades que Castaño muestra con minuciosidad.

El libro, en su segunda parte, “expone el contexto general y las principales tendencias de cambio en empleo en España en las dos últimas décadas en perspectiva tecnológica y de género” (p. 34), haciendo una revisión exhaustiva de la situación laboral de las mujeres y de su relación tanto con la creación como con la gestión y el uso de tecnologías de información y comunicación. Asimismo, define las características, barreras y áreas de oportunidad de dicha relación, hilando ésta con las características novedosas que se presentan en la nueva economía basada en el conocimiento, lo que Castaño llama Flexitrabajo. Por último, la autora establece diferentes perfiles de usuarias de Internet, con entrevistas a mujeres en donde comprueba que “no existe un tipo único de usuaria de Internet, sino intereses y usos diversos” (p. 259). Castaño señala que su texto “pretende contribuir al debate académico y político sobre la relación entre las tecnologías de información  y las mujeres” (p. 256), y termina diciendo que “la sociedad de la información, Internet, han de construirse con las mujeres. En caso contrario, se construirán a pesar de ellas y, a la luz de la experiencia histórica, probablemente contra ellas” (p. 269)

 

Por El Pata - 14 de Noviembre, 2005, 13:06, Categoría: General
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