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Teoría elemental del desaliento

La verdad es que no puedo evitarlo. Tengo la desagradable impresión de que esto del blog, que, al menos tal y como yo lo interpreto, empezó siendo un punto de encuentro, un lugar de debate y una historia curiosa y divertida, se está empezando a convertir en algo así como el foro de un diálogo para besugos.

Yo, personalmente, estoy dispuesto a confesar sin ningún pudor mi parte de responsabilidad en el desaguisado. Es verdad que me agobia el vértigo inabarcable de la blogosfera y sus aledaños. Es verdad que no contesto a los comentarios divertidos sobre chistes cibernéticos. Es verdad que me aburro con el último avance cibersofisticado que tiene más gigas por centímetro cúbico o más píxeles por euro. Y también es verdad que mis cada vez más espaciadas intervenciones suelen centrarse en temas bastante periféricos respecto al tono general de la bitácora. No sé, tal vez no sea éste el formato más adecuado para colgar mis reflexiones, mis comentarios a las escasas y dificultosas  lecturas que voy haciendo, mis dudas, mis perplejidades. No sé si de lo que se trata es de acumular enlaces cazados a toda prisa en el último post de la última página del último rincón del ciberespacio (que tampoco sé si alguien acaba leyéndose y asimilando, después de todo). Porque el caso es que a mí, esto de acumular enlaces no se me da del todo bien. Y tampoco es que me importe demasiado, la verdad. Yo a lo que aspiro es a iniciar un debate algo menos superficial sobre las pocas y (para mí) no del todo claras cuestiones que me inquietan. Y, francamente, me da la impresión de que este santo blog no parece ser el lugar idóneo.

Porque, ¿qué es lo que sucede cuando, tras largas y pesadas digestiones intelectuales, consigo al fin colgar algún textito? Ya sé que no se trata de nada del otro mundo, que mis lecturas son escasas y fragmentarias, que tal vez patino con mi ingenuidad o mi prematuro apasionamiento, que mi exceso de vehemencia y de verbosidad no son precisamente lo que podría esperarse de un relato objetivo y académico, que mis observaciones probablemente ya han sido comentadas y refutadas cientos de veces hace cientos de años… Pero, hombre, lo que a uno le gustaría es que todas estas cosas (o algunas peores, que se me ocurren y por pudor no escribo) pudieran hacerse explícitas y dar lugar a algún tipo de debate, a algún tipo de realimentación, a algún tipo de aprendizaje, a algún tipo de enriquecimiento. Porque, sinceramente, esto de encontrarme algún comentario apresurado en el que leo que “esto está muy bien, aunque podrías mirar esto, y esto y esto” o que “tío, eres un monstruo, hay que ver qué cosas dices” me sabe bastante a poco. Porque si, al menos, esto se pudiera suplir con una conversación más profunda cara a cara, de vez en cuando… Y eso por no comentar la sensación de “llanero solitario” que me invade cuando me siento embarcado en un proyecto que no sé muy bien por qué laberintos me lleva ni hacia dónde me encamina.

Aunque tal vez todo este rollo no sea más que un momento bajo, uno de esos baches que uno inevitablemente se encuentra a lo largo del camino, cuando a las dificultades cotidianas en las que vivo y a las íntimas incertidumbres que me constituyen se agregan imprevistas situaciones de desaliento, mínimas decepciones que, sin saber muy bien por qué, me roen y me cubren las ilusiones de oxidada tristeza. Probablemente el desaliento es mucho más difícil de sobrellevar cuando se presenta para suceder al entusiasmo.

Y por eso, confiando en que este velado desconcierto no sea más que una invernal consecuencia del silencio, para terminar me atrevo a volver a las andadas. He colgado en el blog de doubty un sencillo resumen del libro de Maite Larrauri sobre la teoría de la verdad en Foucault, que me ha parecido apasionante. Al leer cosas como ésta me percato al mismo tiempo del profundo genio de Foucault y de lo superficiales que pueden resultar algunos de mis más queridos planteamientos. Material, sin duda, para pensar a fondo. Ojalá pueda hacerlo con vosotros.

Por doubty - 26 de Febrero, 2006, 14:35, Categoría: General
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